lunes, 13 de abril de 2009


Son las ocho de la mañana, y afuera los suspiros se mojan,darse vueltas entre las sabanas me desespera tanto como no poder escapar de todos estos pensamientos e ideas que no me dejan tranquila,las doce pm y nada ha cambido ,levantarse y mirar por la ventana, aquel paisaje que sigue invernal, no sirve de mucho pero ayuda a pasar el tiempo.mirarse al espejo es tan doloroso, observar por horas aquel monstruo que en frente se encuentra. tan vacío, tan desdichado. Las tres se aproximan , el sol tras aquel cielo blanco y brillante que me hace doler los ojos busca compañia pero no la encuentra. No me animo a vestirme, doy por seguro que nadie vendra a visitarme y el telefono desolado no ha de esperar llamada.Las siete caen sobre el tejado,y la soledad sigue su marcha.el refrigerador vacío y la television llena de basura.Cantan Las pocas estrellas que puden verse esta noche, Las diez no seden y me aprietan contra la pared a ver si reacciono a un dia perdido, vuelvo a la cama con una taza trizada ,tres sorbos de cafe que me puedan abrazar,las paredes del cuarto se congelan y su frescura no me agrada.Todos siguen con sus vidas y a mi el sueño aun no me vence,son las dos de la mañana y tu aun vagas por mi mente, entre tanto pienso en lo poco que me hacen valer o en lo poco que merezco, dormito, abro los ojos pero el techo sigue ahi, solo son quince minutos los que han pasado,pero bastaron para crear un paraiso en mi subconciente,aunque la habitacion aun no se derrumba,sigo encarcelada en mi pequeño infierno.

1 comentario:

Aline dijo...

que daria por poder sacarte de ahi pequeña. Te adoro